Humedades por capilaridad vs. filtraciones: Cómo las cubiertas metálicas previenen daños estructurales

Humedades por capilaridad vs. filtraciones: Cómo las cubiertas metálicas previenen daños estructurales

Humedades por capilaridad vs. filtraciones: Cómo las cubiertas metálicas previenen daños estructurales

La humedad es el enemigo silencioso de la arquitectura. No solo afecta a la estética con manchas y olores, sino que, si no se trata a tiempo, puede comprometer la seguridad de los cimientos y muros de carga. Sin embargo, para solucionar el problema, primero hay que saber identificar su origen.

En este artículo, analizamos las diferencias entre la capilaridad y las filtraciones, y cómo una envolvente metálica bien diseñada por OTM Sistemas es la mejor defensa para tu inversión.

Humedad por Capilaridad: El ataque desde el suelo

La capilaridad ocurre cuando los materiales de construcción absorben el agua del subsuelo como si fueran una esponja, permitiendo que la humedad ascienda a través de los poros de los muros.

¿Cómo identificarla?

Aparece habitualmente en la planta baja o sótanos, manifestándose en la parte inferior de las paredes (hasta un metro de altura aproximadamente). Provoca desprendimiento de pintura, sales blancas (salitre) y deterioro de los morteros.

El riesgo estructural

A largo plazo, la presencia constante de agua debilita la base de los muros y puede oxidar las armaduras del hormigón.

Humedad por Filtración: El fallo en la envolvente

A diferencia de la capilaridad, la filtración se produce por la entrada directa de agua de lluvia desde el exterior hacia el interior, generalmente debido a una deficiencia en la cubierta o en la fachada.

Cómo identificarla

Aparece en techos, buhardillas o zonas altas de las paredes. Se manifiesta con goteras, manchas de moho localizadas o paredes empapadas tras un episodio de lluvia.

El origen común

Tejas rotas, juntas mal selladas, canalones saturados o encuentros deficientes en chimeneas y ventanas.

El papel de las cubiertas metálicas en la prevención de daños

Muchos propietarios creen que la humedad solo se soluciona con impermeabilizantes químicos, pero la clave real está en el diseño arquitectónico y la elección del material. Aquí es donde los sistemas de OTM Sistemas marcan la diferencia:

Estanqueidad total con la Junta Alzada

Uno de los mayores beneficios de nuestras cubiertas de zinc, cobre o aluminio es el sistema de junta alzada. Al no utilizar fijaciones perforantes visibles y unir las chapas mediante un doble plegado mecánico, se crea una superficie continua y totalmente hermética. Esto elimina el 99% de los puntos de filtración que suelen tener las cubiertas de teja o panel sándwich convencional.

Gestión eficiente del agua (Evacuación Premium)

Una filtración mal gestionada termina saturando el terreno alrededor de la vivienda, lo que a su vez alimenta los problemas de capilaridad. En OTM Sistemas, diseñamos sistemas de evacuación en metales nobles que garantizan que cada gota de agua sea alejada de la fachada y los cimientos de forma rápida y segura, manteniendo el perímetro del edificio seco.

Protección de Fachadas Ventiladas

Nuestras fachadas metálicas no solo evitan la filtración directa, sino que, gracias a la cámara de aire ventilada, permiten que el edificio «respire». Si existe humedad residual en el muro, el flujo de aire constante la evapora de forma natural, evitando que penetre hacia el interior o debilite la estructura.

Conclusión: Durabilidad vs. Parches temporales

Mientras que las soluciones tradicionales requieren mantenimiento constante, una cubierta metálica instalada por profesionales ofrece una vida útil que supera los 50 años (especialmente en materiales como el elZinc® o el cobre).

Prevenir daños estructurales no es solo cuestión de reparar, sino de elegir sistemas que no fallen.